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En el ayuntamiento de Valencia ha
estado expuesto durante 45 días, la revisión del plan general de
Valencia, donde se ha pretendido que este plan sea el resultado
de un proceso participativo de las administraciones, de las
partes interesadas y del público. El nuevo plan quiere crear una
ciudad donde se respete el medio ambiente, donde existan mayores
zonas verdes, – siete metros cuadrados de zona verde de la red
primaria por habitante – un nuevo PGOU que alcance los 890.000
habitantes y 35.000 nuevas viviendas para los próximos quince
años.
Con la confección de un plan de
participación pública se ha tenido por objeto:
Asegurar que las partes
interesadas y el público tengan la oportunidad de comprender la
planificación y las acciones propuestas, y que el ayuntamiento
toma en consideración los intereses del público.
Asegurar que el ayuntamiento no
toma ninguna decisión relevante en temas de incidencia
paisajística sin consultar a los segmentos interesados y
afectados del público.
Mantener al público informado
sobre los temas más significativos en materia de paisaje y medio
ambiente de la revisión del plan general.
Fomentar un marco propicio para
el intercambio de información entre la administración pública y
el público.
El proceso de participación
pública que se ha llevado a cabo con el PGOU se refería
concretamente a su revisión simplificada, a su evaluación
ambiental estratégica y al estudio de paisaje del municipio de
Valencia, siendo publicada en la página Web del ayuntamiento, un
estudio de paisaje, un informe de sostenibilidad ambiental, un
plan de participación pública y una versión preliminar de la
revisión simplificada del PGOU.
Más espacios verdes y no a la
masificación.
En lugar de convertir la ciudad
en una urbe de un millón y medio de habitantes, se apuesta por
un modelo más sostenible, respetuoso con la huerta, con una
buena conexión entre los barrios y con el área metropolitana que
la rodea, donde más del 50% de las nuevas viviendas sean de
protección pública.
Esta revisión establece el
desarrollo de la ciudad con las ventajas de poder disfrutar de
una gran urbe, pero con dimensiones humanas, donde el
crecimiento según este modelo, será de sólo 240 hectáreas sobre
las 6.000 hectáreas del núcleo urbano consolidado que tiene
Valencia.
En los nuevos
sectores los porcentajes de vivienda de protección pública serán
superiores al 50%, con respecto a la protección de la huerta,
más de 8.000 hectáreas contarán con la máxima protección, se
redefine y estudia las dotaciones públicas, para que exista una
mayor cohesión entre los barrios, dotándolos de una mejores
infraestructuras en comunicaciones, en cuanto al estudio
paisajístico se delimitan 53 unidades de paisaje, de los cuales
veinte están dentro del término municipal.
El informe de
sostenibilidad indicará qué suelos son los más adecuados para
las nuevas actuaciones y cuáles son los que van a recibir la
máxima protección.
El nuevo PGOU
contempla también un plan verde cuyo objetivo fundamental es
crear una red primaria de parques que unan los ya existentes con
los de nueva creación y genere una malla verde que permite pasar
de 5,3 m2. de zona verde por habitante a 7 m2. por habitante, de
4,2 millones de metros cuadrados a más de seis millones de
metros cuadrados solamente en la red primaria, esta malla verde
se extenderá por el extrarradio de la ciudad.
Respecto al número
de viviendas, las necesidades de la ciudad según ese modelo de
desarrollo sostenible, se establecerán en 35.000 nuevas
viviendas, de las que más de 13.000 serían de protección
pública.
Las nuevas bolsas
de suelo se generarán en Valencia junto a las localidades de
Tavernes Blanques, Albalat dels Sorells, Alboraya y el entorno
de la Universidad Politécnica de Valencia.
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